domingo, 13 de septiembre de 2009

Ocio, drogas y adolescencia

Es cierto que por más estadísticas que leamos, sobre adolescencia y consumo de drogas, no dejan nunca de estremecernos las cifras, las edades? pero poco más. Sin embargo, cuando el binomio nos afecta directamente -un familiar, por ejemplo-, o cuando como profesionales nos acercamos al problema para analizar qué podemos hacer, la cosa cambia. Y nos afecta aún más, cuando descubrimos que lo que podemos hacer es poco, pues en esas circunstancias nos encontramos prácticamente solos. Tenemos que sentar las bases de un cambio que afecta a demasiadas esferas, un cambio que no es posible sin el compromiso de todos. La decepción, la angustia, la instalación social del aquí ahora, el presentismo, lo inmediato, el sentido de no pertenencia, hace que nuestros jóvenes crezcan sin herramientas para vivir la adolescencia de forma sana. Hablo de chicos a los que hay que sacar de la calle, proporcionándoles espacios sociales participativos y autogestionados, porque nuestros jóvenes se encuentran desubicados. Y para llevar a cabo un proyecto semejante en nuestra ciudad, se impone la creación de un "Imfof" del ocio: "Un organismo municipal creado para pensar y enseñar el tiempo libre, promover la autogestión de espacios y desarrollar iniciativas positivistas de consumo responsable, priorizando la atención a los colectivos más desfavorecidos y a chicos y chicas con problemáticas específicas, de manera eficaz, próxima, sentando las bases de una verdadera participación en las decisiones que les afectan".